Amador Martin con 'Libertino'.

Amador Martin con ‘Libertino’. Foto: Maru Morón.

Parece que la vaquera se está profesionalizando a pasos agigantados. No en el sentido monetario, sino en la planificación “cuasi psicológica”. Más que pellizco parece que hay raciocinio. Este año hay numerosos invitados al cuadrilongo, pero novios, por lo que se ve, pocos. Amador Martín ha vuelto con poderío, ganando los tres últimos concursos con ‘Indiano’. El último ha sido este sábado en el Ciudad de Dos Hermanas, competición a la que acudieron sólo jinetes andaluces –25 en total, lo que pone de manifiesto el gran interés que existe en esta manera tan peculiar de domar caballos y montar propia de Andalucía–, además de ser tercero con su segunda montura, ‘Libertino’ -eso sí, para el juez Del Solar Peña fue séptimo, mientras que para el experimentado Pérez de Ayala, segundo; la vaquera es así-. El onubense es un vaquero de los de siempre a la hora de concursar; haciendo kilómetros para competir, lo que le gusta a él -el 7 de mayo ganó en Albacete, y el 8 lo hizo en el Club Hípico de Córdoba-. Entre los dos caballos de Martín se colocó el jinete local José Pablo Rodríguez Román con ‘Napoleón’. Y en Yunquera de Henares, en Guadalajara, se celebró el primer concurso nacional de vaquera Villa de Yunquera de Henares, con una gran asistencia de público, y una excelente organización de la Asociación de Amigos del Caballo de la población castellano-manchega. Fueron 17 los binomios que compitieron en la pista habilitada en la plaza de Cervantes, procedentes de Castilla La Mancha, Castilla y León, Aragón, Valencia, Madrid y Andalucía -la mayoría-. La victoria, sin contestación, fue para el sevillano Rafael Arcos con ‘Orujo’; Pedro Manuel García Daza fue segundo, a distancia de Arcos, con ‘Rigel; mientras que la tercera posición la compartieron Francisco Antonio Arcos con ‘Marlon’ -que fue quinto con ‘Zaire’- y José Ramón Pérez García montando a ‘Sinlache’. Y aquí entra la premeditada planificación de los “grandes”. Algunos todavía no han enseñado sus cartas. El maestro de Umbrete está pasando de “puntillas”, casi desapercibido, con una nueva táctica. Fue primero en diciembre del año pasado en Telde (Las Palmas), y ahora vuelve a conseguir otro punto más fuera de la federación a la que pertenece, en un concurso que se celebra por primera vez. Parece que está rodeando a Córdoba de manera militar, de forma sigilosa, sin hacer ruido. Una manera muy singular de clasificarse para un Campeonato de España, consiguiendo dos puntos fuera de su Comunidad -aunque Rafael Arcos dará la sorpresa, pues además de jinete, es un gran jugador de ajedrez y “seguro” que tiene planificada varias jugadas por adelantado, y ganadoras-. Por otra parte el actual campeón de España, Diego Peña, está consiguiendo las victorias con ‘Cofrade’, reservando a ‘Mandarino’. Es verdad que quedan por celebrarse la gran mayoría de concursos, pero depender de ganar un Campeonato de Andalucía para clasificarse para el de España o conseguir los tres puntos para venir a Córdoba es muy arriesgado. Pero eso es lo que impera hoy en la doma vaquera.