Yeguada Lovera

Uno de los hierros más sencillos de las ganaderías españolas es una ele mayúscula enmarcada en un círculo. Es el distintivo de los caballos de la Yeguada Lovera, ubicada en la finca cordobesa de El Guijarrillo, cerca de Santaella. Caballos españoles, de pura raza. Lo de pura raza, en este caso, no se refiera a afirmar de que sus ejemplares están dentro de los parámetros de la raza, sino que son origen de raza; mantienen el significado de la raza; y son prueba fiel de lo que una raza es capaz de hacer, no solo crear caballos bellos, sino funcionales; ambas características al más alto nivel. Caballos clásicos de capa torda, muy buena alzada, belleza de las caras de los machos y las yeguas, y una belleza y competitividad al máximo nivel. Pocas palabras para definir esta ganadería nacida allá por 1888. Solo dos ejemplos: ‘Lobito’, uno de los caballos más bellos que han existido y existen, y, por supuesto, campeón de España. Otro, ‘Norte’, pura raza español que forma parte del equipo español y que causó una gran impresión en los pasados Juegos Ecuestres Mundiales de Kentucky 2010. Pocas palabras para definir una ganadería que lleva cinco generaciones consecutivas criando caballos y creando caballos campeones. Tradición y progreso elitista de la mano, sin contradicciones. Pocas palabras para una de las más antiguas yeguadas de España y una de las mejores del mundo de caballos españoles. La cordobesa Yeguada Lovera. Ele en un círculo.